Para el proyecto se ha tenido muy en cuenta la localización de los caladeros y las áreas donde faenan las principales flotas pesqueras de la zona, ubicadas en los puertos de Almería, Carboneas y Garrucha, minimizando el posible impacto que la instalación pueda tener sobre la actividad pesquera.

En lo que respecta al tráfico marítimo, por las inmediaciones del Cabo de Gata se canalizan las rutas de los buques que entran o salen del Mediterráneo a través del estrecho de Gibraltar. Sin embargo, las zonas de paso se encuentran a unos 6 kilómetros al sur del Cabo de Gata, por lo que quedan fuera del ámbito de actuación del proyecto.