Uno de los principales beneficios de la eólica marina flotante respecto a la eólica marina de cimentación fija es su reducido impacto en los fondos marinos. Los aerogeneradores van instalados sobre plataformas flotantes, que se fijan al fondo marino con un sistema de anclas. Esto hace que no sea necesario realizar perforaciones para instalar los pilotes sobre los que habitualmente se cimentan los aerogeneradores en otros parques eólicos marinos convencionales, reduciendo así al mínimo los efectos negativos sobre los fondos marinos, y evitando además importantes impactos durante la fase de construcción, como el del ruido, que puede afectar a especies sensibles como los cetáceos.

Por lo que respecta a la fauna marina, el emplazamiento del parque eólico no interfiere con espacios naturales protegidos, ni con las principales rutas de presencia de los cetáceos, lo que contribuye a minimizar los efectos sobre especies vulnerables. Asimismo, los cables de evacuación y los cables de interconexión van generalmente enterrados, haciendo que la afección a la fauna marina sea muy reducida.

Aunque el riesgo cero no existe, los estudios disponibles sobre el impacto de la eólica flotante indican que minimiza considerablemente la afección a la fauna marina frente a la eólica marina fija. Además, la limitación a la pesca de arrastre y a la navegación comercial dentro del ámbito del parque, así como el diseño de los flotadores, pueden ser aspectos muy positivos que contribuyan a la regeneración de los fondos marinos y de las poblaciones de peces, al eliminar otras presiones sobre los mismos.